Desventajas del first-comer
Gran Bretaña sigue teniendo una infraestructura 20 ó 30 años por detrás de los países continentales. La cosa se ha agravado con la privatización de la mayoría de los servicios públicos. Las compañías ferroviarias trabajan con unidades móviles que se pueden ver en Bulgaria o Rumanía. Tradicionalmente se ha explicado esto aludiendo a una de las desventajas que tiene el first-comer: es costoso demoler infraestructuras ya creadas. Los países seguidores construyen las suyas con tecnología más moderna. El caso es que este tipo de explicaciones parece que no sirven ya para el caso británico, a principios del siglo XXI. Por otro lado, es claro que el estado de la infraestructura no se corresponde con el nivel de renta. ¿Como explicarlo? No lo sé. ¿Quizás las privatizaciones junto con un regulador ineficiente? ¿O puede ser que ello no suponga ningún problema, ya que hace barato el transporte y por tanto contribuye a dinamizar la economía? Repito, no lo sé. En cuanto a los precios, la explicación puede servir para el transporte público urbano, pero por ejemplo no para el ferroviario interurbano, que es carísimo relativamente.
El tranvía de la fotografía tiene por lo menos cuatro décadas. Sería algo impensable en España. En este caso, además, tampoco era barato.




